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Edgar D. Adrian nació en Londres en 1889 en el seno de una
familia que, tradicionalmente, había trabajado dentro de
la política municipal de la capital inglesa. Sin embargo,
dirigió sus pasos hacia la investigación de las ciencias
naturales, materia que estudió brillantemente en Trinity
College de Cambridge, especializándose en la rama de fisiología.
Al concluir estos estudios y para completar sus conocimientos comenzó
a estudiar Medicina; una vez obtenida la licenciatura, dirigió
sus pasos hacia la Neurología Clínica.
Ejerció como profesor en la Universidad de Cambridge y sus
conocimientos en fisiología y medicina le hicieron adquirir,
dentro de la comunidad investigadora, un gran prestigio como experto
del sistema nervioso. Este reconocimiento le hizo merecedor de pertenecer
a la Royal Society. Falleció en Cambridge en 1977.
El concepto ya admitido de la existencia de una actividad eléctrica
en cualquier actividad orgánica sirvió a Adrian de
punto de partida para sus investigaciones sobre la actividad nerviosa
de los órganos de los sentidos. El primer paso fue idear
un aparato capaz de amplificar millares de veces la intensidad de
la actividad eléctrica orgánica, y así poder
analizar la aparición de las corrientes de acción
del impulso nervioso. Los primeros resultados obtenidos fueron bastante
erráticos, ya que los impulsos de las diferentes fibras nerviosas
se mezclaban entre sí. Sucesivos análisis y correcciones
de su amplificador permitieron a Adrian aislar la transmisión
del impulso nervioso de una sola vía nerviosa, facilitando
de esta manera el estudio de la actividad de las neuronas sensitivas
y nerviosas.
Las conclusiones obtenidas por Adrian le llevaron a afirmar que
la actividad nerviosa se regía por el principio del "todo
o nada". Aplicando este principio general, se centró
en estudiar la transmisión de los impulsos nerviosos en los
órganos de los sentidos, y para ello realizó numerosas
experiencias sobre el funcionamiento del sentido de la vista, concretamente
en la retina, y de las sensaciones cutáneas. La conclusión
de Adrian fue que el principio general del "todo o nada"
también era válido en los impulsos nerviosos de los
sentidos.
Los estudios de Edgar Adrian fueron determinantes para desvelar
la fisiología de la actividad nerviosa y la adaptación
de los órganos de los sentidos a la recepción y transmisión
de los estímulos externos.
Charles Scott Sherrington
Charles Scott Sherrington nació en 1857 en Londres, ciudad
en la que realizó todos sus estudios primarios y los de la
licenciatura, la cual concluyó en el Hospital de Santo Tomás.
Interesado por la fisiología, marchó a Cambrigde,
en donde adquirió una gran formación en esa especialidad,
entrando a trabajar en el laboratorio de Michel Foster.
Para ampliar conocimientos que ya atesoraba, viajó a diferentes
países de Europa, y en Alemania tuvo la fortuna de ser discípulo
de Robert Koch, reconocido con el Premio Nobel de Medicina, y de
Virchow. De vuelta a las islas británicas fue nombrado, en
1895, catedrático de Fisiología de la Universidad
de Liverpool, y años más tarde accedió a la
misma cátedra en la Universidad de Oxford. Abandonó
la labor investigadora en 1935 y falleció en Eastbourne en
1952.
Su inclinación por la fisiología le hizo investigar
los entramados del sistema nervioso, centrándose en los fenómenos
que tienen lugar en los reflejos. Realizó numerosos estudios
sobre los diversos reflejos orgánicos y sobre el papel que
desempeñan las neuronas en ellos.
Sus investigaciones se dirigieron hacia los fenómenos de
excitación e inhibición nerviosa y las condiciones
en que se realiza la estimulación de la neurona motora sobre
las diferentes fibras musculares del ser vivo.
Sherrington estudió la capacidad de las neuronas para transmitir
con rapidez los impulsos nerviosos y, como fruto de sus investigaciones,
descubrió la existencia de los nervios sensitivos y musculares,
y el importante papel que estas estructuras desempeñan dentro
del organismo.
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